“Being a writer has taught me that things and people aren’t what or who they seem—everything has a story behind it,”continue→
says Francezca ‘Kit’ Kwe. She adds that being a writer has also taught her that “the world is full of seeming contradictions that upon closer inspection, turn out to be merely ironies. I’ve learned that though there are very few themes to our lives, like life and death, loss and gain, we will never run out of fresh ways of seeing them and new words to describe them. I’ve learned that words are powerful, the most masterful combinations can break your heart and change your life.”
Like the right words, Kit changes people’s lives on a daily basis. Aside from being an award-winning writer with Palanca and USTetika Awards for Literature, Kit is also an instructor at the Department of English and Comparative Literature in UP Diliman. “In the classroom I always remind myself that these funny, goofy kids will one day run the world of the future so I shouldn’t take my job lightly.”
She does, however, make time to “jog regularly and do ballet twice a week,” as a believer in physical fitness. For fun, “I watch Will Ferrell and Simpsons DVDs and go to geeky movies.” After all, “We should all, regardless of what we do, get a healthy dose of the mundane. But it should never be a way of life.”
When asked about her influences, she explains that “the most major influence in my life as a writer—aside from the books I’ve read—would probably be growing up partly in Iloilo. I count myself lucky, because living in the province puts you really close to very rich, unique material. Legends and myths are played out every day. They aren’t just stories, but are actually a part of the people’s consciousness that remains very much alive.”
Her much-anticipated first collection of short stories should be coming out next year; after that, she’ll be working on her first novel. “I’ve decided to write for the rest of my life, so I’d like to always be producing work, particularly creative work. Year after year,” Kit declares. “I want to spend the rest of my life doing something I’m not paid for, doesn’t give me any fame, and something that no one reads,” she adds, laughing out loud.
CHELSEA GIRLS “You don’t need to have read the story of Nico’s life to know it was a tragic one—all you need is thirty seconds of Chelsea Girl, ” says the Rolling Stone review by Jenny Eliscu. A major influence on many musicians who came after her—Siouxsie & the Banshees, Stevie Nicks, Patti Smith, Morrissey, and Björk, to name just a few—Nico may not have had an easy existence, but perhaps it was a price she was willing to pay. “Sometimes there’s nothing there at all,” Kit Kwe says, about the difficulties of writing. “A dry spell or total oblivion. There’s your challenge—to produce beauty out of nothing, or out of the despair and banality of your own life produce something that others might find meaningful or beautiful.”--UNO Magazine
"Ser escritor me ha enseñado que las cosas y las personas no son lo que parecen o que todo tiene una historia detrás"
dice Francezca ‘Kit’ Kwe
Agrega que ser un escritor también le ha enseñado que "el mundo está lleno de aparentes contradicciones que si examinas de cerca, resultan ser sólo ironías. He aprendido que aunque hay muy pocos temas de nuestras vidas, como la vida y la muerte, pérdidas y ganancias, nunca quedarás sin nuevas formas de verlos y nuevas palabras para describirlos. He aprendido que las palabras son poderosas, y la combinación más magistral puede romper tu corazón y cambiar tu vida. "
Al igual que con las palabras correctas, Kit cambia la vida de la gente sobre una base diaria. Aparte de ser una galardonada escritora, Kit es también instructora en el Departamento de Inglés y Literatura Comparada en la UP Diliman.
"En el salón de clases siempre me recuerdo a mí misma que estos graciosos, torpes niños, un día manejarán el mundo del futuro, de manera que no debo tomar mi trabajo a la ligera. "
Ella, sin embargo, se hace tiempo de "correr con regularidad y ballet dos veces por semana", como creyente en la buena forma física. Para divertirse: "miro dvds de Will Ferrell, Los Simpsons y cine geek". Después de todo, "Todos debemos, independientemente de lo que hacemos, tener una buena dosis de lo mundano. Pero nunca debe ser una forma de vida ".
CHELSEA GIRLS
"No es necesario haber leído la historia de vida de Nico para saber que fué trágica, todo lo que necesitas es treinta segundos de Chelsea Girl" dice Jenny Eliscu. Una influencia importante en muchos músicos que vinieron después de ella, Siouxsie & the Banshees, Stevie Nicks, Patti Smith, Morrissey, Björk, por nombrar sólo algunos. Nico no pudo haber tenido una existencia fácil, pero tal vez se trataba de un precio que estaba dispuesta a pagar. "A veces no hay nada en absoluto", dice Kit Kwe, sobre las dificultades de la escritura:
"Un período de sequía o un olvido total. Ahí está el reto de producir belleza de la nada, o de la desesperación y la banalidad de su propia vida producir algo que los demás puedan encontrarle sentido y belleza."
Primera colaboración del dúo desde 1972, y es dedicado a la memoría de Andy Warhol, su mentor, quien murió inesperadamente en 1987. Drella fue un apodo creado por la superestrella Warhol Ondine para Warhol, una contracción de Dracula y Cenicienta, usado por los conocidos de Warhol.
Songs for Drella ofrece una especie de vie romancée de Warhol, enfocandose en sus relaciones interpersonales. Las canciones cen en tres categorías: la perspectiva en primera persona de Warhol (semi ficticio), ciclos narrativos en tercera persona sobre eventos y affairs, y los sentimientos y comentarios de Warhol en primera persona de Reed y Cale. buffer...
Este álbum salió sin el consentimiento de Cale, quien consideraba que las cintas no se habían terminado. Island Records sustituyó el tema "Leaving It Up to You" con "Coral Moon", porque la canción mencionaba a Sharon Tate, esposa del director de cine Roman Polanski, que fuera asesinada en 1969 por la pandilla de Charles Manson. Las cosas se deterioraron, y Cale & Island siguieron caminos separados. La versión CD contiene ambos temas.
John Cale explica:. "Podría haber sido un gran disco. Volvía de acabar Horses de Patti Smith y tuve tres días para terminar Helen Of Troy antes de irme de gira a Italia. Pasaba dieciocho horas al día en el estudio. Cuando volví, me encontré con que la compañía discográfica había puesto en libertad lo que equivale a demos. El problema era que Island tenía sus propias ideas de como el álbum debía sonar. Querían incluir canciones que a mí particularmente no me gustaban, pero también era una suposición impertinente de mi parte que era capaz de manejarme a mí mismo. " buffer....
En 1974 una colección de temas propios más una versión del "The end" de los Doors y otra del "Das lied del deutschen" de Haydn sale a la luz. En esta época el pilar sobre el que se construye su sonido es el armónium con el que NICO componía y tocaba en directo, su instrumento predilecto y recurrente. Más adelante se lo robarían, derrumbandose psicológicamente hasta que le regala uno nuevo PATTI SMITH . Es también la época en que empieza a ser conocida como la "diosa de la luna", debido a su cambio estético y su estilo cada vez más siniestro. El disco refleja su creciente obsesión por la muerte (provocada por el fallecimiento de tantos miembros de su generación, desde Edie Sedwick a Jimi Hendrix). La prensa le dedicó titulares como "Nico más triste que nunca" o comentarios como "Su versión de The End constituye la banda sonora de una caída libre hasta el fondo del abismo. Nico es como ese mármol puro y muerto de una acrópolis en ruinas, una columna desmoronada de la ribera subterránea de la laguna Estigia de Morrison". Parece ser que NICO se quedó absolutamente conmocionada al ver a Morrison en un coche por las calles de París, con el rostro hinchado y la mirada perdida, días antes de su muerte.
El disco posee de nuevo la impecable producción de John Cale, que adorna las canciones con sonidos que oscilan entre el clasicismo y la transgresión (ejemplo de esto último son los ensordecedores ruídos que anteceden a "Innocent & vain"). Feedbackzine buffer....
Cuando The Velvet Underground se mudó de Verve Records (que había publicado sus dos primeros discos) a MGM Records, que firmó un contrato por dos álbumes. Sin embargo, màs tarde hubo un cambio de gestión de MGM Records y el nuevo CEO Mike Curb fue contratado para tratar de rescatar a la etiqueta de problemas financieros. Él decidió purgar la compañía discográfica de sus muchos actos polémicos y rentables.
The Velvet Underground se convirtió rápidamente en uno de los grupos incluidos en la lista negra y fueron liberados de su contrato. La banda tuvo, en el ínterin registradas catorce canciones para el posible lanzamiento de su segundo álbum en MGM. Todos estos fueron dejados de lado y olvidados por su compañía discográfica hasta la década de 1980.
Como Verve (por entonces una impresión de Polygram) estaba dispuesto a re-lanzamientos de la banda, encontraron diecinueve temas inéditos: cinco pistas de Era Cale y las catorce pistas del albúm "perdido"., fue lanzado en 1985 como VU.
VU es una selección de temas de 1969, así como dos canciones inéditas de la época de Cale "Temptation Inside Your Heart" and "Stephanie Says". Dado que la mayoría del material estaba disponible en multipista (sólo "Ocean" está incluido en su mezcla original de 1969), los ingenieros fueron capaces de limpiar y remezclar las pistas.
Como The Velvet Underground se mudó de MGM a Atlantic, volvieron a grabar dos de las canciones de VU, "Ocean" y "I'm Sticking with You", para su posible inclusión en Loaded. Al menos seis de las canciones de VU serían reciclada por Lou Reed en su carrera como solista.
When The Velvet Underground moved from Verve Records (who had released their first two albums) to parent company MGM Records, they signed a two-album deal, releasing their third and eponymous album The Velvet Underground in March 1969. Later that same year, however, there was a management change and MGM Records' new CEO, Mike Curb was brought in to try to rescue the financially struggling label. He decided to purge the record company of its many controversial and unprofitable acts.
The Velvet Underground quickly became one of the groups blacklisted and were released from their contract. The band had, however, in the meantime recorded fourteen tracks for possible release as their second MGM album. All of these were shelved and forgotten by their record company until the early 1980s.
As Verve (by then an imprint of Polygram) prepared to re-release the band's three Verve/MGM albums on vinyl and CD, they found nineteen previously unreleased tracks: five Cale-era tracks and the fourteen "lost album" tracks, some of them in two-track mixdown format, some of them even on multitracks. The cream of the nineteen tracks was released in 1985 as VU; the rest was released as Another View in 1986.
VU is a selection from the 1969 tracks as well as two previously unreleased Cale-era songs—"Temptation Inside Your Heart" and "Stephanie Says". Since most of the material was available on multitrack (only "Ocean" is included in its original 1969 mix), engineers were able to clean up and remix the tracks.
As The Velvet Underground moved from MGM to Atlantic, they re-recorded two of the songs on VU, "Ocean" and "I'm Sticking with You", for possible inclusion on Loaded. Neither made the cut, but no less than six of the VU songs would be recycled by Lou Reed during his early solo career: "I Can't Stand It" , "Lisa Says" and "Ocean" on Lou Reed, 1972; "Andy's Chest" on Transformer, 1972; "Stephanie Says" (became "Caroline Says II") on Berlin, 1973; and "She's My Best Friend" on Coney Island Baby, 1976.
Es realmente interesante observar de donde vienen esas tristes canciones, inspiración de tantos y tantos artistas de nuestra generación. No os puedo engañar, no me he ido a Birmingham con una grabadora, pero llevo una temporada releyendo articulos muy interesantes, y creo que me he quedado con lo mejor de cada uno:
Nick Drake nació el 19 de junio de 1948, en la ciudad de Rangoon (Birmania). Pero a los dos años, los Drake se mudaron a la zona de Tanworth-in-Arden, cerca de Birmingham. Lugar fundamental en la vida de Nick, ya que ahí fue donde se crió, vivió su infancia y donde pasó sus últimos días. Es curioso que las únicas imágenes en movimiento que existen de Nick Drake son de esta etapa -entre los últimos meses de Birmania y los primeros años en Inglaterra-, gracias a grabaciones familiares.
A los 16 años ya había formado su primer grupo y tocaba en la orquesta de su colegio. Los instrumentos que dominaba eran el piano, el clarinete y el saxo. A los pocos meses, Drake compró su primera guitarra.
Era único. Medía 1,90 metros y caminaba jorobado. Sus manos eran enormes, sus dedos hermosos. Según su amigo Paul Wheeler, «tu primera impresión de Nick era de una increíble elegancia. Sólo después descubrías sus gastados zapatos de cordones o que la chaqueta no le sentaba bien». Solía llevar pantalones de pana negros, zapatos o botas negros y una cazadora negra.
La fama del talento de Nick Drake como cantautor se extendió por el circuito de música folk de Cambridge, y solía ser invitado a tocar en pequeños pubs. A finales de 1967 empieza a colaborar con Robert Kirby, un joven estudiante de música, con el que trabaja en los arreglos de algunas de las canciones de Nick, que formarán parte de su primer álbum.
A los 20 años un miembro del grupo Fairport Convention lo vio actuar y lo recomendó al productor Joe Boyd. Cuando Boyd le llamó pidiendo una maqueta Nick estuvo encantado. El norteamericano Boyd, con sólo veintitantos años, era ya una leyenda local. Había creado la compañía Witchseason Productions, en la que grababan los más brillantes cantautores jóvenes de Inglaterra. Cuando escuchó la cinta de Drake quedó gratamente sorprendido por su calidad.
Drake comenzó a grabar su álbum debut, Five Leaves Left en 1968, con Boyd como productor. Debido a algunos problemas de post-producción, el lanzamiento del álbum se retrasó varios meses y el álbum no fue lo suficientemente bien comercializado y promocionado cuando salió al mercado.
Drake concluyó sus estudios en Cambridge nueve meses antes de graduarse, y en el otoño de 1969 se mudó a Londres para concentrarse en su carrera como músico.
Meses más tarde abrió un show de Fairport Convention en el Royal Festival Hall de Londres, y posteriormente realizó dos apariciones en vivo en clubes de música folk de Birmingham y Hull. Recordando su presentación en Hull, el cantante de folk Michael Chapman comentó que no fue bien recibido por la audiencia, que "quería canciones con estribillos", y que "él no dijo ni una palabra en toda la noche". Esta experiencia contribuyó a la decisión de Drake de dejar de realizar presentaciones en vivo, y los conciertos que realizó en esa época solían ser breves, embarazosos y con poca concurrencia. Drake rara vez le hablaba a la audiencia, y debido a que algunas de sus canciones eran tocadas con diferentes afinaciones, solía hacer pausas frecuentes para afinar de nuevo su guitarra.
El segundo álbum de Nick Drake, Bryter Layter publicado en 1970, suena menos desolador que Five Leaves Left. Los ritmos de piano sincopados y los alegres saxos y flautas parecen burlarse de las melancólicas letras.
En el estudio de grabación continuó la búsqueda de Nick de la perfección. Rechazó varias veces las grabaciones finales por no estar satisfecho con los arreglos. Al final, la grabación del disco duró unos nueve meses. En sus arreglos se adivina una influencia de Joe Boyd y John Wood (productor e ingeniero de nuevo) mayor que en Five Leaves Left.
Se cree que Nick no disponía de más canciones que las 10 que componen el álbum, pero, en todo caso, se sentía tan orgulloso de los tres temas instrumentales incluídos que no se habría resignado a prescindir de ellos.
Boyd y Wood consideraron Bryter Layter el álbum más perfecto que hayan hecho, una auténtica obra maestra. Cuando se publicó, Boyd dijo que el disco haría de Nick una estrella, pero se equivocaba. El álbum no se vendió tan bien como esperaban y Nick se sintió muy decepcionado, aunque la compañía, Island Records, estaba satisfecha con las 15000 copias vendidas... Paperblog
Lou Reed creció en el seno de una familia judía de clase media afincada en el distrito neoyorkino de Long Island, era un niño tranquilo, que apenas daba disgustos y que desde bien pequeño mostró interés por la música, sus padres siempre soñaron con que él fuese un pianista de renombre, por eso no pusieron objecciones cuando el pequeño Lou quería complementar su formación pianística con su apetencia por las seis cuerdas. Los padres siempre estuvieron contentos de que su hijo mostrara esa pasión por la música, no de que éste escuchara esa perversión estridente y demoníaca que era el Rock n Roll. Lou quedaba hechizado por las canciones de Elvis y de Little Richard que oía por la radio, conforme se adentraba más en el mundo; había tomado la determinación de ser estrella de Rock. Ya en el instituto formaba bandas con la peor calaña que se encontraba por ahí, para él la escuela sólo era un vehículo para tomar contacto con otras personas igual de interesadas en esos "rítmos demoníacos", salían disfrazados por los bajos fondos de New York para dar recitales en clubes de dudosa reputación y en centros comerciales. Los padres, asustados porque veían que su hijo se estaba convirtiendo en un sodomita, pidieron consejo a su médico de confianza, para ver qué podían hacer con Lou; la respuesta del médico fue clara: debido al desarrollo de los acontecimientos, llevadlo a que le den sesiones de electroshock. Y efectivamente, los progenitores de Lou llevaron a su hijo a que le administraran estas sesiones durante un periodo de ocho semanas. El tratamiento, lejos de encauzar al joven Lou, lo que hizo fue despertar en su interior su interés por el mundo de la electricidad, al igual que fue inútil el tratamiento en lo relativo a sus malas compañías, pues como decía Sabina en una canción, y no exento de razón, por cierto: la mala gente se lo pasa mejor que la buena gente. Lou se quedó anonadado cuando un día, apareció en su buzón una carta de una discográfica, instándole a él y a sus compañeros de grupo por aquella época a que grabaran canciones para ellos. Claro, Lou no se lo creía, pensaba que todo era una broma que alguien le había gastado, pero no, las dudas se disiparon cuando abrió un cheque que contenía 78 centavos en concepto de derechos de autor. Los padres comprendieron que aquello no era un capricho, que su hijo Lou podía tener, efectivamente talento para la música, así que atendiendo al desarrollo de los acontecimientos; lo enviaron a la universidad, convencidos de que su hijo ya era homosexual y sodomita del todo, pensaron que estaría en su hábitat ideal: hippies, maricones, travestis, drogadictos y comunistas. Lou estudió en la Universidad de Siracusa, donde descubrió que era mejor escuchar discos y ver faldas o pechos que evidentemente; ir a clase. También buscó cualquier excusa para no tener que hacer acto de presencia en actividades extra-escolares que básicamente consideraba que no le aportarían nada, como hacer de locutor en la radio de la facultad. Fue en la radio, precisamente donde empezó a granjearse la imagen de bromista retorcido, en un programa empezó a hacer chanza o escarnio sobre las personas con distrofia muscular u otros males de diversa índole, también comentó que el Ejército Norteamericano estaba compuesto por inútiles, empezando por el presidente de la nación.
Lou Reed siempre fue un apasionado de la literatura inglesa, admiraba especialmente a Wilde, Conrad, Shakespeare, Blake y a Lord Byron. La estudiaba convencido de que se la podía fusionar con el Rock n Roll, una música despreciada por muchos; considerándola una distracción para personas díscolas y maleducadas. Pero Lou Reed le dio aires renovados, supo conjugar en su día mejor que nadie el folclore norteamericano, la poesía, y las tendencias importadas desde Londres, convertida en aquellos días el puerto de culturas del Rock n Roll y la música en sí. Se convirtió en el estandarte de una generación hastiada de rigidez moral, universidades, seminarios culturales y depresiones mitigadas mediante empachos de pastillas: Lou Reed salvaría muchas almas en aquellos días. La figura de Sterling Morrison esos años fueron indisolubles, resulta que era el vecino de abajo de Lou, y un día en el que éste estaba atronando el vecindario con la guitarra, la curiosidad se desató en Sterling, que subió para ver quién era el fulano que estaba dando por saco a esas horas pero al mismo tiempo, seducido por la idea de que ahí se podía encontrar otro músico en ciernes como él. Los dos hablaron durante mucho tiempo de música, vieron que sentían la misma admiración por Chuck Berry y Bo Diddley, a los dos les gustaba la literatura, eran por lo tanto almas gemelas en lo espiritual, si alguno de los dos hubiese tenido pechos; seguro que la cosa habría acabado en romance. Pero no, de momento, lo único que hicieron fue tocar la guitarra, obteniendo un sonido realmente asqueroso; como confesó el propio Lou en entrevistas posteriores. A Sterling lo echaron de la facultad pese a tener buenas notas, ¿Los motivos?, se bebía hasta el agua de las tuberías, según cuentan, amén de gustarle más la fiesta que a Nati Abascal y a Charlie Sheen. Lou, en cambio se fue de la universidad sin graduarse, como recuerdo de su experiencia universitaria; se llevó una hepatitis, un souvenir ideal, desde luego. Esa hepatitis, unida a su historia clínico de tratamientos mentales con electro-shock, alejaron a Lou de ser llamado a filas para acudir a Vietnam. Poco después, Reed estuvo trabajando como contable en la oficina de su padre, hasta que cambió de oficio y se puso a componer temas para una discográfica, que predicaba la composición de temas de usar y tirar, el lapso de tiempo existente entre el éxito y el posterior olvido. Lou fue apreciado en la discográfica sobre todo por la facilidad que tenía para componer temas de diversa índole en cuestión de minutos. Uno de los temas que había compuesto tuvo tanto éxito que la discográfica quería que se montara una banda y se tocaran estas canciones. La banda se llamó The Primitives, y para ello contrataron a John Cale y a Tony Conrad como músicos acompañantes. Cale era un prodigio de la época, un galés callado e inquietante cuyos bronquios frágiles siempre le habían causado sonoros problemas, llegando al punto de estar tomando jarabes la mayor parte del día, jarabes que, como curiosidad, las autoridades sanitarias prohibirían por su alto contenido en codeína unos años después. Con tres años tocaba el piano, con cinco la viola, y con ocho ya daba recitales para la BBC. Cale pretendía ser un revolucionario, su sueño era poder construir una música que modificara la atmósfera según su propia volutand, calentándola o enfriándola según le conviniera, se obsesionó también por un tipo de batería machacona e inaudible, cuyas vibraciones retumbaran en el organismo de los oyentes. Cale y Reed no congeniaron así de primeras, Cale pensaba que Lou, pese a su rollo cultureta era un simplón, y éste decía que el otro era un cagatintas pretencioso, que además se jactaba de que su viola sonaba como el vuelo de un B-52, ¿pero qué clase de subnormal podía decir eso?. Lou Reed le dijo a Cale que las canciones debían estar tocadas con la afinación de las cuerdas en la misma nota, canciones eran sumamente desquiciantes para el galés, con el aliciente de estar tocando la misma nota sostenida durante horas y horas. Claro, esto para el gafapasta musical de Cale era más o menos como mentarle a un musulmán los Reyes Católicos, echó espuma por la boca y rabió lo indecible. ¡Qué horror, qué aberración eso que hacía Lou! !Oh dios mío, un músico como yo, tan vanguardista, tan dadaísta! Eso debió pensar el fulano, pero el caso es que transigió ya que vio conexiones entre lo que Lou hacía y lo que él pretendía, así que el concordato musical se renovaría, al menos por más tiempo.
Lou Reed se mudó al departamento de Cale en el Lower Eeast Side, territorio de beatniks, bohemios y aspirantes a poetas, y un día que Reed se encontró con Sterling, lo invitó a que se uniera al grupo, o al proyecto de grupo que estaban montando. Interesante es la historia del nombre del grupo: The Velvet Underground. Resulta que un día se encontraron con un papel tirado por la calle con este nombre. El nombre les gustó porque era una alusión indirecta a la emergente escena de artistas marginales que florecía en su mismo barrio, poníendo música por la calle, realizando obras de teatro callejeras y proyecciones de cine de vanguardia. El grupo, en su primigenia las pasó putas, se alimentaban a base de gachas frías, vendían su sangre a hospitales y fotografías a los periódicos, que eran usadas para dar rostro a asesinos y violadores en las crónicas de sucesos. Sabían que el éxito comercial era una mera ilusión, una quimera eterna que coparía los pensamientos del grupo. La Velvet siempre fue un grupo muy difícil de oír, distaba mucho de las ñoñerías de los Beatles o de la festividad de los Rolling Stones, habían acentuado una imagen de frialdad y de seres distantes que les cerró en un principio muchas puertas, con unas letras en muchos casos retorcidas y con una simplicidad y una visceralidad que mucha gente calificó de tener mal gusto. Combinaban a la perfección la vida en los bajos fondos con las inclinaciones de vanguardia y su total misantropía, que se agravó en la carrera de Lou en solitario. El grupo consiguió su primera actuación en una asquerosa fiesta de instituto, y uno de los miembros del grupo por aquella época, Mclise abandonó el grupo aduciendo que a su arte nadie le iba a poner horarios, y menos por dinero. Entonces, Lou pensó en la hermana de un amigo que tocaba la batería y se presentaron en su casa para intentar convencerla de que se uniese al grupo. Maureen Tucker era una muchacha tímida, que tuvo que sufrir desde siempre las burlas de compañeros suyos por una forma de vestir más cercana a la de un hombre que a la de una mujer. De ascendencia irlandesa, contaban de ella que bebía más cerveza que los miembros restantes del grupo. La escucharon tocar y se quedaron prendados de su habilidad; respondía a los cánones de música que querían Lou y Cale para su grupo: atonía instrumental y ritmos machacones y repetitivos, la señorita Tucker ya era una Velvet más.
Cuando tuvieron que tocar en Nueva Jersey, en un instituto, la gente se quedó bastante sorprendida ante la puesta en escena de la banda. Acostumbrados siempre a las chaquetas, las corbatas y los tupés a lo Elvis, cuando vieron aparecer a la Velvet, que más bien parecían el cortejo de la muerte que un grupo de música a todos les entró el pavor. Un pavor que se vio reflejado cuando no sabían discernir si quién tocaba la batería era un hombre o una mujer, o cuando Cale empezaba a emitir sonidos esotéricos con la viola y Lou aparecía con cara de pocos amigos hablando sobre tacones de aguja, botas de cuero, y camellos estafadores en el Upper East Side y de cuelgues diarios a a base de dosis infrahumanas de caballo. Muchos adolescentes huyeron despavoridos ante tal derroche de "modernidad" para ellos, y el director del instituto tuvo que instarles a que hicieran un show más amable. Ellos hicieron prácticamente lo contrario, le dieron al marimacho del batera, perdón, a Tucker, una pandereta aún más estridente, osea que si la batería daba por culo, ya con batería y pandereta eso tuvo que ser ya para rajarse. El grupo fue expulsado del escenario y estuvo inactivo durante un tiempo. Pero como suele suceder en algunos casos; la vida te guiña el ojo y el Diablo va y se pone de tu parte. Conocieron a un bailarín llamado Gerard Malanga, un artista de la Factory que les presentó al icono artístico de la época y dios terrenal de los gafapastas: Andy Warhol, quien en aquella época, junto con su colega Paul Morrisey andaba buscando un grupo para la inauguración de un garito en Queens, allá que se presentaron Lou y los suyos. Encandilaron a Morrisey y a Warhol, encajaban con lo que ellos estaban buscando por aquella época, así que les ofrecieron firmar un contrato y unirse a la Factory. Junto a ellos también estaba Nico, una modelo alemana de poco más de veinte años que también había quedado prendada de Warhol y buscaba su oportunidad como cantante. Había estado ensayando un single y viendo la calidad de la banda, pensó que podía adherirse al grupo.
Nico era la contraposición a las demás estrellas de la factoría de Warhol, era una mujer sombría, solitaria, con una marcada repulsión hacia los flashes y demás añadidos de la fama. Además, tenía una voz bastante violenta, con un acento germánico bastante fuerte. Claro, eso llamaba bastante la atención, porque cuando todo el mundo la veía pensaba que era una cochina y que tenía que repasar los bajos muy bien -seguro que vosotros lo estabais pensando también- en cambio se encontraban con una chica totalmente muy hierática y con una actitud diferente. Warhol decidió incorporarla al grupo para que hiciese de acompañamiento o contrapunto a Reed según lo requiriera la ocasión. Evidentemente, ésto no le hizo ninguna gracia a Reed y a Cale, que no querían que una modelo teutona y además rubia; es decir, el sueño de cualquier hombre que se precie, les restara protagonismo. Al final aceptaron el imperativo de Warhol no por temas de dinero o promoción, sino porque los amplificadores que había en la Factory eran muy buenos, amén de comida gratis, buena droga y demás tentaciones que satisfacen la lujuria humana. A Nico le cedieron algunas canciones para que las cantara, en las otras simplemente tenía que embellecer la escena, cuando digo esto de embellecer me entra un poco la risa, porque embellecer equivalía a poner un poco palote al personal, perdóneme el lector por el lenguaje, pero hay veces que no no puede evitarlo. Se dedicaron a hacerle la vida imposible los primeros meses, ¿motivos?, era retrasada mental, no no a ver, no era retrasada porque era rubia y guapa, era retrasada porque Lou le enseñaba las canciones y a ella le costaba procesar las letras en el cerebro, además, tenía un inglés bastante gocho y rudimentario. Eso, unido a que por aquella época Bob Dylan estaba empezando a ser el niño bonito de la escena, hizo que todo el grupo la puteara, bajándole el micro, subiendo el volumen de la guitarra cuando ella cantaba y demás martingalas. Nico durante aquella época quería ser una Bob Dylan femenina, tocaba las canciones que Bob le regalaba, Cale, harto ya de oír el nombre de Dylan por todas partes no sabía ya si irse del grupo o romperle la viola a la alemana de los huevos en la cabeza. Pero poco después llegaría el disco debut, el que los lanzó de inmediato. Pasamos ya el disco. The Velvet Underground And Nico fue el debut de la banda, allá por 1967. Quizás haya sido de uno de los álbumes más influyentes de todos los tiempos. Es impresionante la cantidad de grupos a los que ha influido este disco, destacando grupos como Jane´s Addiction, The Strokes, The Cranberries, U2, Bowie, hasta Max Cavalera de Sepultura ha reconocido la calidad y la influencia del álbum. El álbum tuvo que competir con el nuevo orden predominante de la época instaurado por los Stones, los Beatles, y la fulgurante aparición de un Hendrix que fue considerado como "the next big thing" en su día. La aparición de la Velvet fue sin lugar a dudas uno de los más atrevidos proyectos de la historia del Rock n Roll, no arrasaron cuando salieron, ni mucho menos, sólo cuando pasaron años y años de este disco; la gente y muchos grupos comprendieron que aquí se sentaron las bases para lo que posteriormente se llamó el Rock alternativo. Warhol instó al grupo a que se expresaran como buenamente quisieran, la premisa era un absoluto libre albedrío a la hora de componer las canciones. Cale y Lou lo bordaron aquí, aportando cada uno lo mejor de sí mismo: Lou esa poesía violenta y ruda, esa mezcolanza entre su querencia por la literatura y las más bajas pasiones e instintos del ser humano, Cale aportó toda su vanguardia musical, obligando en cierto modo a que el grupo se adaptara en él en muchos aspectos. Estos contrastes entre la rudeza y la belleza que aportaron estas dos mentes preclaras ayudaron a propiciar un álbum revolucionario, si tenemos en cuenta que mientras que los Beatles o los Rolling buscaban embellecer, ellos sólo querían destruir musicalmente, una destrucción metafórica que casara y aunara las violentas letras del grupo. Metiéndonos de lleno en las canciones, entre tanta rudeza y tanta "antibelleza" podemos encontrar la amable Sunday Morning, o lo que es lo mismo, el tintineo infantil de una celesta que Cale encontró en el estudio. La desesperanza y desazón de un Cale, que junto con Lou veía como el paso del tiempo se cernía sobre ellos. I´m Waiting For The Man, o lo que es lo mismo: la acuciante espera al camello, ese hombre que te hace transportar a un mundo ficticio de ilusiones, la evasión de la realidad y de las cicatrices del alma, que sincroniza a la perfección con el ritmo uniforme del bajo y de la batería. Femme Fatale contaba con la primera aparición de la exuberante Nico a las voces, una canción que podía referirse a cualquier mujer, a una de esas mujeres "fatales" que prometen besos y esperanzas y al final todo es nada, y nada es todo. Se comentó que esta canción se podía interpretar como una exaltación que Nico hacía de su figura, en una época en la que estuvo coqueteando con Reed y Cale al mismo tiempo, sirviéndose de insidiosas inquinas para intentar hacerse con el control del grupo. Venus In Furs y la batería compacta y uniforme, cansada y reiterativa de Tucker junto con la viola de un Cale frío, distante e impenetrable. Run Run Run. Otra exaltación a la droga, a la jauría de adictos que huyen de la policía tras una redada en los bajos fondos de la ciudad. Aquí hay que destacar los particulares "solos" de guitarra de Reed y la viola de Cale, genial como siempre.
All Tomorrow´s Parties, cantada por la ruda voz de Nico, relatándonos el inmenso drama existencial de una muchacha joven que no sabe de dónde sacar tantos vestidos ante la eminente avalancha de compromisos sociales que se le avecinaban. La sensación de vacío de una chica que no encaja entre los snobs. Genial la melodía de piano y los coros de Reed, que cuadran a la perfección con la voz de gorilona de Nico. Heroin es un temazo sin paliativos. Nada ni nadie puede ayudar, sólo hay droga, mi mundo gira alrededor de la droga, no quiero oír problemas, sólo quiero un chute y evadirme, no pensar, no actuar. La instrumentación es soberbia, con cambios de ritmo, una parte relajada que va aumentando y aumentando, el subidón, el estado de ánimo que se alza de repente por un momento, para luego volver a caer en la desidia, la mente se nubla, nada hay, crees que hay gente alrededor tuya, pero son todo ilusiones. Aquí Tucker parece que bombea un corazón que acaba de salir de una cardiopatía en vez de tocar la batería. Morrison sube y baja como quiere con la guitarra, ayudando a esa contraposición entre éxtasis-relajación. Uno de los mejores temas del disco sin lugar a dudas. En There She Goes Again aparece otra vez nuestra rubia cachonda favorita cantando la historia de una chica que es una golfa, disfruta, adora follar, adora mangonear a los hombres, ¿otra referencia a sí misma?, seguramente. I´ll Be Your Mirror, con una melodía genial y corta, con Morrison y Cale inspirados, Tucker a la pandereta y Nico a las voces. La historia nos cuenta que Cale y Reed machacaron mentalmente a Nico para que la cantara perfecta, llegando incluso al maltrato psicológico para sonsacarle esa vulnerabilidad que parece inundar el tema. The Black Angel Death´s Song, serena y marcial, con otra genial interpretación de Cale, y un Lou que parece declamar ante un auditorio restringido en vez de cantar, uno de los temas más "noise" del grupo, European Son cierra el disco, con una guitarra "Chuck Berry" de Morrison, objetos que se parten, cambios de ritmo, velocidad, más objetos que se parten, más velocidad, más ruido más mierda, más basura, más fealdad. El broche de oro a un disco que tuvo nula repercusión en su día, admirado y venerado muchos años después, al igual que la gran mayoría de los discos de culto. No eran los más guapos, ni los más dulces, eran mortalmente serios, arrogantes, pasaban de hacer canciones como Eleanor Rigby, Under My Thumb o Baba O Riley. ¿Para qué hacer algo bueno y bonito cuando puedes hacer mierda que suene bien?. Imprescindible. Alex Noiser